jueves, 31 de marzo de 2016

L'ultima frontiera - en italiano, no es más de lo mismo!

     Caro Diario, come va?  torno qui per raccontarti una vecchia storia nuova.

Oggi ho messo il punto alla traduzione de "La ultima frontera" che ha visto la luce il 7 novembre 2015 arrivando poi alle mani di molti lettor.

È la stessa storia, ma non è la stessa cosa. Non è stato facile riportare i miei amici alla loro vera lingua, a far sì che mi trasmettessero le loro vicende ed emozioni con la stessa intensità. Ho avuto momenti di sconforto e stanchezza, tanto da aver voglia di piantare lì. Ma, per fortuna sono testarda e con lo sprone di Adriana, la mia infaticabile lettrice, dopo un anno dall'inizio, sospeso per periodi anche lunghi, oggi, 31 marzo 2016, il lavoro è finito!

È stato un riscrivere, rispettando le correzioni e le regole grammaticali (suggerite da due esimie correttrici) senza tradire lo spirito dell'originale. La lingua materna non l'ho mai persa, ma il suono e il colore dell'idioma cuotidiano,  s'introducono nello scrivere senza chiedere permesso. 

Ciò che importa è il risultato, non è vero? Ebbene, se la storia ti fa piangere o sorridere senza  accorgerti in che lingua la stai leggendo, vuol dire che la meta è raggiunta.

Ti leggeró parte del prologo per invogliarti a continuare la lettura:



Ecco a voi la mia storia che attinge talvolta da fonti tanto lontane quanto profonde, come profondi e lontani possono essere i ricordi di un ricordo.
Il romanzo è la fiction” che li raccolse, li trasformò in un sogno che come ogni sogno, ha poi una fine; ma la Storia che lo alimenta, con la sua reale crudezza, prosegue in­cessante, senza soste, priva quindi di epilogo. É come se si ostinasse a ripetere tutto: la guerra e l’esilio dei sopravvissuti alla ricerca utopica di un mondo migliore.

  Ora il libro partirá verso il suo destino italiano, dove sarà sottomesso a un giudizio autorevole che ne deciderà la sorte. Buon viaggio a "L'ultima frontiera"

miércoles, 6 de enero de 2016

Epifanía 2016


Desde mi caro (y abandonado!) Diario les mando mi regalito de Reyes. En la foto estoy en Capadocia y aunque no fui allá a buscar los Reyes, no importa!







Epifanía 2016

¿Por dónde andarán los Reyes,
si la estrella se ha escondido?

Alí le pregunta al hermano,
el corazón en un puño,
los ojos enrojecidos,
hurgando en la nube de humo.

Tras el tremendo estruendo, se han parado los camellos,
han clavado las pezuñas, en las arenas hirviendo.

Los Magos se han apeado,  les acarician los belfos, mitigando así el temor  que dilata los ojos atentos.
 Con una leve presión en la joroba temblante, Melchor, lo induce a bajarse. Los compañeros lo imitan y los tres Reyes, cansados, apoyan sus espaldas sobre el vello del costado.

Al silencio, meditante, lo sacude un boato, sordo, y otro y otro y otro más… Envuelto en un humo denso, se eleva, gigante, un pájaro, con infinitas alas, rígidas como el hielo.
Los sobrevuela y se aleja hacia el invisible cielo.

“¡Nunca vi algo semejante!” Gaspar, rompe el silencio. Baltasar se arrodilla, Melchor se saca el turbante, sacude los pensamientos. “Vamos, ¡adelante!”anima a los compañeros y retoman su andar, sin saber por cuanto tiempo.

Las dunas están calientes, proceden con lentitud, se hunden en el temblor que aún sacude el ambiente.

“Allí debe estar el pesebre”,  señala Melchor hacia el frente.
Tras una tienda verde, se trasluce una leve lumbre, hacia aquella se dirigen los Magos que vienen de Oriente.   

Falta un tramo para llegar a ese pueblo destruido, donde, entre escombros y alaridos, se divisan muchos fuegos.
“¡Ahí estarán los pastores!” dice Gaspar indeciso. “No, contesta Melchor, “son solamente dolores”.

  Hay mucha gente corriendo de un lado para el otro, todos vestidos de blanco y en los rostros, un gran cansancio.
“Éstos serán los Ángeles”  titubea Baltasar.  A lo que Melchor responde,“son solamente doctores.”

En tanto, han llegado a la carpa, de donde sale María. “¿Es que estamos en Belén? ¿Dónde está tu pesebre, mujer?”
“Acabamos de llegar y la estrella se ha escondido…”  “¿Adónde reposa el Niño que vinimos a adorar?
“Pasen”, invita la joven, esto es Siria, no es Belén, y aquí son muchos los niños que tenemos que sanar. “¿Traen vendas en sus alforjas? ¿Medicina en las vasijas?”

Afligido, el Rey Melchor, dice casi con temor, “Sólo traemos oro, incienso, mirra, dones de gran valor, porque el Niño que va a nacer, ha de ser nuestro Señor.”

“Dejen ahí las vasijas, aquí no son necesarias, entren con las alforjas y recemos una plegaria.” Así diciendo, María, los precede al interior.
Lloran los niños o gimen; unos gritan de dolor. Ella  reparte caricias y les habla con amor, que es lo solo que le ha quedado, en el medio del terror.

Entre un silencio y un llanto, temblorosa, se oye una voz.
Alí, con una herida en el pecho, se incorpora en el camastro… “¿son ustedes los Reyes Magos que tanto estuve esperando? se sonríe y se le olvida que la herida sigue sangrando.

Melchor, Baltasar y Gaspar, se acercan con las alforjas, “sólo traemos las mudas, limpias, para cambiar y tiran del cordel para dejarle mirar. El niño hunde las manos y saca un paquete verde.
“¡Son gasas!” exclama María, “la primera es para vos” y con gesto habituado, se la aplica sobre  el costado.

Sonriente y sin cuidado, el niño continúa buscando. Ya está vacío el primer saco, los Reyes vacían el segundo. Sobre el  piso van cayendo más paquetes, hay agua, medicinas, panes y  cajas de leche. Los niños se van acercando… queda la última alforja…

Aquí no han quedado zapatos donde dejar los regalos, mas las manitas se tienden, pequeñas, sucias, iguales. Del bolso de cuero, profundo, van saliendo, incontables, muñequitas, libros de cuentos, camioncitos, hasta un trompo, títeres y pelotas, y  cuando parece acabarse el mágico contenido, aparecen caramelos, galletas y chocolates.

Después de tanta emoción, los niños se habían dormido. María les besó las manos y emprendieron el camino.
Todo estaba en silencio, los fuegos se habían apagado, sólo faltaba un milagro…
 “Eso es lo más difícil” dijo Melchor apenado, y es que los hombres se entiendan, como hermanos que son, que la paz los va a acercar, que no habrá más terror, ni bombas, ni Isis…

Estaba naciendo el día, los Magos miraban el cielo, la estrella no se veía. Gaspar pidió una señal, Baltasar se sacó el turbante, Melchor, quien iba adelante, señaló la dirección:

 a occidente,
más allá de las dunas calientes,
apareció un arco iris.

                                                      
Rosanna Altieri

  




sábado, 7 de noviembre de 2015

LA ÚLTIMA FRONTERA

TODO LLEGA, CARO DÍARIO! 
EL TIEMPO QUE LLEVÓ LLEGAR A VER EL LIBRO TERMINADO NO FUE SIEMPRE FÁCIL.

AQUÍ, EN ESTE LUGAR HAN COMPARTIDO MIS TRASNOCHADAS LOS PROTAGONISTAS DE ESTA HISTORIA QUE, A VECES, ME HAN HECHO LLORAR, MIENTRAS ESCUCHABA SUS VOCES QUE ME LA IBAN CONTANDO.

ENTONCES HOY SALEN AL RUEDO, SOLOS, CON UN BONITO VESTIDO, A CONTAR SU VIDA A QUIENES QUERRÁN ESCUCHAR EL MENSAJE.

¡BUEN VIAJE "ÚLTIMA FRONTERA"!

 

martes, 2 de junio de 2015

Felíz cumpleaños, Italia de la Paz!


Italia 1940-1945
Así, nos  la dejaron los de afuera. Fue doloroso el júbilo final, la Patria vio  a sus hijos enfrentados, y tuvo que secar sangre de hermanos. 

          Italia 2015...y por SIEMPRE JAMÁS, FELÍZ CUMPLE DE PAZ!








                                         


sábado, 14 de febrero de 2015

Para los eternos enamorados



Repartidor, se busca

Cuando llegó delante de la reluciente florería retrocedió inmediatamente. El aviso no especificaba la edad del postulante, pero, vaya, esto es trabajo para un muchacho!

Margarita cada tanto se lo reprochaba ¡nunca me traes una flor! Ah, las mujeres! ¿es qué no piensan? Volver del trabajo en el tren atestado, con esas cosas delicadas que se mueven de un lado a otro, tan frágiles que siempre terminan despeinadas y con el papel arrugado.

Y ahora esto.Justo cuando las cosas habían llegado al límite y un trabajo, cualquiera, era una necesidad impostergable.
Se alisó el pelo escaso, entrecano, y empujó la puerta.

-         Si quiere empezar enseguida, me vendría bien. Faltó un empleado y en esta
fecha, no damos abasto con los envíos.
El hombre, con ojos oscuros detrás de los lentes, lo miraba con cara esperanzada.
Lo acompañó hasta un galpón trasero:
-         Venga, póngase el guardapolvo, y no se preocupe…sólo tendrá que llevar los
ramos al furgón y luego entregarlos a destino.
Se puso el uniforme. El logo, una rosa roja, resaltaba sobre el bolsillo gris. 
Se sintió un poco mareado con el perfume de tantas flores juntas; pensó en Margarita, en la humosa cocina de la rosticería, el cabello cubierto por la gorra, que se sacaba invariablemente antes de entrar en casa, ¡afuera el olor a frito! Se cepillaba y se sujetaba el rodete con una margarita de plástico, la única flor que le había regalado él en muchos años.

El furgón, blanco con el logo florido en los costados, esperaba con la puerta lateral abierta. Él comenzó su ir y venir temeroso, llevando arreglos, jarrones y plantas, del galpón al furgón.
Sentado al lado del chofer, el hombre miraba asombrado el recorrido entre palacios y residencias elegantes.
Había pocas flores en los jardines, el mes de febrero todavía tenía cara de invierno.

La primera entrega, un ramo de rosas blancas, fue para una niña. Al más grande amor de mi vida, decía la tarjeta, y firmaba, Papá. Con la mirada lejana,  el hombre se restregó la cara con la manga gris.
Siguieron ramos de rosas rojas, sugerentes. Aliladas orquídeas, aún más sugerentes y las esquelas hablaban de pasión – en el mejor de los casos – de un amor apasionado.
Hermosas mujeres hundían el rostro entre las flores, confundiendo el perfume de sus cabellos con el de los pétalos.

El miedo a trastabillarse, a apretar demasiado los papeles sedosos, hacían que el hombre demorara más de lo esperado en cada entrega.
El chofer, impaciente, decidió tomar un atajo para volver a la florería. Se había hecho tarde y habían quedado sin entregar un ramo de flores sencillas, jacintos perfumados, y un precioso jarrón con tres rosas rosadas.. El primero había sido rechazado y el segundo no había encontrado quién lo recibiera.
-         Al patrón no le va a gustar, dijo el chofer, llegamos tarde y sin haber terminado
 el trabajo. Te va a pagar muy poco.
-         No importa, me cobraré con flores.

El aspecto de las calles había cambiado radicalmente. Las casas comunes, los revoques caídos y los botes de basura, recibían la luz escasa de unos pocos faroles sucios.
Al final de la vereda, la luz  amarilla de un negocio rompió la penumbra. Una mujer, tocada con una gorra blanca, cerraba la puerta detrás de sí y comenzaba a caminar lentamente hacia la parada del autobús. Había cobrado su semana, poca plata, pensó, sin embargo paró en un kiosco y compró un corazón de chocolate.
Su marido le había telefoneado, he conseguido una changa, quizás sólo por hoy…no te lo imaginas, yo, repartiendo flores!

Se encontraron al comienzo de la escalera. Ella se quitó la gorra dejando que los cabellos plateados cayeran sobre sus hombros. Él los adornó con tallos de jacintos perfumados, ella partió en dos el corazón de chocolate. El beso, dulce, siguió más allá de la puerta.
San Valentín bajó las persianas. Había terminado su trabajo.

                                                                                               Rosanna Altieri
                                                     

Mención de Honor IV Concurso Literario Club de Leones Martínez –promovido por SADE –Zona Norte

 







miércoles, 1 de octubre de 2014

Italia 2014, un viaje con...Estela


                       Ezeiza - 27/8 - Sssssssssttt! ¿Qué menos pueden precisar dos mujeres para un mes?




Acá estoy, caro Diario, aterrizando de a poco, como la que no quiere la cosa! A pesar de que en los últimos días ya venía extrañando, estoy sumergida en un lento retornar.
Será culpa de lo lindo que fue el viaje.
Redescubrir lugares conocidos a través del asombro de alguien que recién los ve, me permitió encontrarme  con viejos amores y nuevas emociones. Me di cuenta, de que para conocer Roma, haría falta una vida! De hecho he conocido Trastévere donde había ido de paso en el '80.  Ese barrio boemio, del otro lado del río, tan caro a los gourmet que, poetas o no, lo han cantado en tantas canzonettas, tiene el encanto, del colorido y la alegría popular. Ahí las casas no son "antiguas", son viejas y vividas, con los reboques curtidos y maquillados con verdes enredaderas y geranios rojos. Las calles empedradas huelen a comida casera, aunque el empedrado, casi seguramente, fue puesto por algún Espartaco. 


  Naturalmente, puedo compartir éste nuevo, con mi  eterno amor por la Roma eterna, por las piedras que hablan, por los pinos itálicos (yo los llamo así, pero son cedros del Líbano) que se pierden en ese cielo (azul!) que es siempre el mismo desde que Eneas llegó a la orilla del Tiber. Hay que decir que si luego Marte no hubiera engendrado en  el vientre de la diosa Rea Silvia a Rómulo y Remo, Roma no existiría (o si!?)) El hecho es que quellos gemelos que fueron arrojados en una canasta al río Tíber, alimentados por una loba. derramaron sangre de hermanos, para dar origen a Roma y con ella a  la latinidad de la cual descendemos. En fin, ¿se dan cuenta? Los latinos dscendemos nada menos que del mismísimo Marte! Las leyendas me encantan! Pero no nos preguntemos por qué hemos seguido peleandonos...al menos tenemos a Roma!
Aquí estámos entonces, caro Diario, con el bellísimo, cruel e insoslayable emblema de Roma; con el templo de Vesta, donde tal vez, el espìritu de una doncella siga cuidando el Fuego, y el "biondo" (rubio) Tévere en cuya orilla todo comenzó, setecientos años antes de la venida de Cristo.
 Si no hubiese, como siempre, empezado por el final, sabríamos que Estela y yo, comenzamos esta visita a Roma, en Piazza San Pietro, entre la multitud, recibiendo la bendición de la mano de nuestro papa Francisco.

El comienzo de "Italia 2014" fue el 28 de agosto con el aterrizaje en Malpensa, al atardecer. La fiel camioneta de Daniele nos esperaba y enfilamos derecho hacia Meina, por el camino entre bosques muy verdes y tupidos, que sorprendieron Estela. (serà por esa  identificación con la Puna?) De todos modos fue un buen primer impacto!
Había planeado quedarnos en los pagos del Lago Maggiore tres días, para que  la presentación a la recién llegada, empezara por casa. El tiempo que hasta ahí, nos dijeron, había sido horrible, nos recibió sereno, así que el primer encuentro con el lago me hizo quedar bien (despues de tanta propaganda...)
Al segundo día nos esperaba un papelón: a las 11 debíamos encontrarnos abajo, en la calle, donde mi sobrino nos esperaría para acompañarnos a Stresa a retirar "la macchina". ¡Nos despertó el timbrazo! Como sucede a menudo, nos traicionó el jet lago,  así que Estela conoció Stresa por la tarde. Nada grave, el poniente,  le agrega  encanto a ese lugar que de por sí, tiene mucho. Pero no nos quedamos, habría tiempo. Retiramos la Panda, hubo visita a la familia y al otro día fuimos derecho a Baveno, por la "33",  - la antigua ruta a Suiza, hermosa, que costea el lago -  para embarcarnos hacia las islas: Isola Bella, Isola dei Pescatori... metas obligada para los "nuevos" y  cita amorosa para mí.


   Estela y "La Panda"  se están llevando bien. Sí, esta vez entregué el volante...después de cuarenta años de subir y bajar montañas, cada año con un auto diferente...¿qué me pasó? El tiempo o quizás éso a lo que le dicen, "darse cuenta"? Pero no me costó tanto decidirlo porque sabía que quedaba en buenas manos. Hice callar una vocecita molesta, tomé mi lugar de capo-cordata, es decir de guía, con calma, dispuesta a disfrutarlo desde el asiento del acompañante. Pwro ¡ojo!  ese espacio sigue siendo mío, ¡no va a ser fácil deponerme del cargo!
 
                             Despliegue de mapas, estudiando itinerarios: ¿adónde vamos mañana?
                                      Baveno y el saludo floral:  31 di agosto - Baveno vi saluta
                                          Encuentro cpn la primera iglesia secular...habría tantas!!!
                                          Isola Bella y sus flores...antes de... 
este modesto almuerzo a base de "fritto misto di pesci del lago" ¡sublime!






El lago desde Meina (mi pueblo tán lindo!)

Glamour de Stresa: Grande Hoteles frente al lago Maggiore
27 de octubre 2014 - Como me viene ocurriendo ultimamente, caro Diario, algo pasa despuès de la primera necesidad de largar los borbotones de palabras que se agolpan en la puerta de la mente. Al principio, los hechos están ahí, presentes, ecxitantes todavía, sin asumir la categoria de recuerdos. Todo es reciente y las ganas de transmitir la bitácora, es lo que prima. Luego, el volver se transforma en "la vuelta" y esa llega con toda su actualidad a relegar el entusiasmo, posponerlo detràs de lo que apremia.  Y lo que apremia, lo actual, automáticamente, ubica el último viaje, en el lugar de los recuerdos.
Ahí la mente, produce el volantazo. Hace que  la memoria reviva más los sentimientos que el viaje nos dejó, que no el viaje en si mismo.Ya no son los lugares los protagonistas, sino los recuerdos, esos que pretenden ser contados, que nos traerán las experiencias, las vivencias que los lugares nos han dejado, no tán solo como impacto visual. En el sentimiento, la imagen  revive entre sensaciones,  colores, olores, momentos y compañía. Es increible, pero si la compañía llegó a ser esa deseable fusión de emociones, ¡cuanto puede agregar a la evocación! Aunque los recuerdos, como el ojo de una cámara, obedezcan a un click absolutamente personal, en algún punto, los clicks, convergen; ésa es la razón por la cual hay tantas tomas que, si bien  parecen un duplicado de la misma situación, son, en cambio, mérito de una distinta emoción.
    
Los paisajes,  monumentos, estaciones, trenes y  la diversa geografía que huía afuera, estimulante e inexplorada, todo se confundirá en el recuerdo, con situaciones y comentarios personales. De ahí nacerà el "racconto" que revivirà en las fotos y en los "te acordàs", que se entrometerán alrededor de la pantalla, en rueda de amigos.

Si despuès de este discurso, caro Diario, querés que te cuente algo más de este viaje con Estela, te diré que fue un viaje distinto, porque cada uno lo es. En este podía haber jugado en contra la diferencia generacional que, sin el vínculo familiar, podía ser "más" diferente todavía. Sin embargo, aunque más de una vez nos confundieron por madre e hija, yo siempre sentí cerca una amiga, jóven, a la que podía decir, andá que yo te espero, sin preocuparme de que me viera cansada o seguirle el paso cuando eso se daba expontáneo, sin dejar de sentirme "cuidada". Todo funcionó así y además nunca dejé de sentir,  a costas de repetirme, que como de costumbre me emocionó la emociòn (redundancia permitida!) de mi compañera ante lo nuevo, tal vez muy renombrado, pero que ella veía por primera vez..
Ya lo sabés, en esas situaciones,  me siento como un soberbio dios, que despliega sus posesiones ante los ojos de un  visitante de otro mundo! Jajaja!Ya sé! hai muchos otros mundos, pero vamos, si en cada uno se lleva una pregunta, y bueh! Italia tiene muchas respuestas!

Pensaba terminar este "Diario" con la bravuconada anterior, pero no puedo olvidarme del paso por Toscana.
No voy a hablar nuevamente de lugares que me son entrañables. Recorrí esos caminos tratando de re-ver sin revivir. Todo sigue tán bello como está en mi mente y no quise que Estela pasara tán cerca, sin conocerlo.
¿Qué tal si dejamos que hablen las imágenes?
Toda Lorencia a nuestros pies
                                                                               

                                                                              





Retazos de Tosjana  (Les dije que hablarían y asì ellos lo pronuncian)

Tampoco olvidaré el breve encuentro con Suiza. Alejandro nos esperaba y nos íbamos a quedar de un viernes a la tarde hasta  el mediodía del domingo del.No mucho pero fusionando encuentro y paseo, fue encantador.
Dejamos la Panda en la estación de Stresa, y llegamos a Berna en tren. Más allá de los Alpes, Suiza muestra su perfecta postal de ordenado paraíso. Me parece recordar que lloviznaba, pero no molestò. Esperamos a Alex durante un par de horas (estaba previsto) en un restaurante vegetariano, apenas afuera de la enorme estación.  Por suerte entendimos bien la indica ción (bueh, yo hubiera ido por el lado opuesto!) y esperamos comiendo "delikatessen" orgánicas, muy ricas! Ale vino puntual, enfilamos hacia Murten, donde él vive, un poco afuera. Después de una breve gira por ese lugar con encanto alemán, fuimos a visitar su casa, recién comprada y todavía inhabitable (la decoradora expuso algunas ideas!).
Paramos en un lindo hotel, y disfrutamos del caminito a lo largo del agua al atardecer, antes de la cena en Murten/ciudad. Al día siguiente, sábado, fuimos a Berna, la capital, que austera, con sus edificios sólidos, suavizados por muchos geranios rojos,  los sábados se viste de pueblo y se ve muy alegre. En pleno centro, una feria muy colorida, ofrece de todo, desde las especias más exóticas, hasta los frutos rojos más tentadores, y luego flores, sombreros  o làmparas de caireles. Pueden agregarles lo que se les ocurre y les aseguro que lo encuentran. La calle principal, flanqueada por recovas, es en su totalidad, un centro de compras desbordante.  Desde supermercados, hasta enormes tiendas, mueblerías y decoracoin de expectacular diseño, expuestas en vidrieras muy elegantes que nuestra decoradora atesoró en su cámara.
La sensación que te queda, es la de un pueblo felíz!! Quizás no sea tan así, pero no se ven mendigos, las familias circulan sin prisa, los chicos corren, los comercios estás repletos, hasta los que venden esas cosas tan supérfluas y atrayentes que hace que ignores el cambio euro-franco ¿pesos... qué es eso?  Ah! Hasta  los músicos que tocan en la calle, parecen todos estudiantes del Conservatorio!
La cena en casa de Ale y Coni, fue rica y la conversación amable e interesante. En fín, un encuentro cálido y un vistazo más allá del confín, a tres horas de Meina.







Cena de despedida en casa de Alex (Coni cocina)
  Faltaba poco para el regreso, solo quedaban Macugnaga y Milán para completar con Estela, la vuelta a mis amores.No sé cómo, pero intercalamos un viajecito al lago d'Orta, cerquita, camino requete conocido...pero nos divertimos, perdienéndonos! Debe ser que como acompañamte. no soy tán buena guía. como creo! También en auto (sin oerdernos!) llegamos a la orilla opueta del lago (orilla lombarda) hasta Santa Caterina del Sasso, una Ermiita del siglo XI, fascinante, aún con cielo y lago grises.
 En este punto ya sobran las descripciones  (verdad, caro Diario?) entonces dejaremos que cuente ella, la "estela" que dejó este viaje en el recuerdo y en el corazón.  Vamos, nomás, a la elocuencia de las vistas.
Calle principal de San Giulio d'Orta

El primer Municipio

Escapada a San Giulio d'Orta

Santa Caterina del Sasso, la iglesia del siglo XI restaurada

Y no se cae!

En la orilla del lago

La Abadía


El paseo a Macugnaga - gran performance de la conductora en las curvas en subida, en bajada, en un muy buen camino de montaña...pero que requiere muñeca! Las nubes no lograron tapar del todo Monte Rosa que se asoma allá al fomdo:

En el camino

Macugnaga - la plaza

El cementerio de montaña y la Capilla - Siglo XIII
Edificación tìpica


Pueblo originario y viviendas que se alquilan en verano y temporada de esqui

Bruma de hoy y campanario de ayer
Almuerzo en Macugnaga: infaltable la polenta con "funghi"

Y lleganos a MILANO!!! Hola u chau a mi ciudad (verdad, caro Diario que me doy el lujo de tener varios lugares -en dos emisgerio- ¡a los que les apropio el posesivo!)



















La famosa "Montenapoleone" donde habitan los Armani etc.etc


Piazza degli ASffari: el Palacio de la Bolsa

Una vidriera singular


Milan diría, fue una estrella figaz. Lo de "estrella" porque hace rato que brillla de luz propia, y fugaz, porque me dejó con la sensación de no habersela ostrado a Estela como lo había preparado...
ESólo faltaban dos días al regreso y ese 22 de septiembre,  solo sobrevolamos la ciudad. El Duomo, el Castello Sforzesco, la Galleria, piazza della Scala y el corso Vittorio Emanuele. Para mí nada nuevo, pero con ese latido milanes que es la música de fondo en ese paseo obligado que me lleva inevitablemente a la cupula románica de San Bábila. El hecho de que en mis sueños adolescentes me haya visto entrar en ella vestida de novia, aunque sea conocido y contado más de una vez, no le quitaba primicia a la Estela de este viaje.
Así que aquí me guardo la emoción y dejo por cuenta de mi compañera, decir la suya.
Hasta aquí, lo antiguo, lo eterno, lo nuevo, el glamour y la eleganacia de Milán...lo que faltò por ver es la otra historia: el Arte, y el alma de la "vecchia Milano".
Rescato algo. Por como se desarrolló el paseo, tarminado en una heladería de moda, ahí a la vuelta del mismo Duomo, lo ví como no lo había visto en años
Los faroles prendidos y la luz de un hernoso otoñal atardecer, le dieron a mi despedida una languidez especial. En ese momento creo haber tomado la foto más linda de las tantas que tengo, de ese sagrado monumento de mármol rosado.
 
Anochece sobre la "Madonnina"

Ahí mismo, nos despedimos de la amiga de Estela que habíamos seguido en ese  periplo milanes. Un taxi nos llevó a la perofería donde nos esperaba la Panda. 
La noche ya era un hecho cuando enfilamos la "autostrada" y con la tranquilidad qie me daba la pericia de mi "Estela", llegamos muy bien a casa. La luces de los pueblos, en los declives de los Prealpes, temblaban en el lago manso, encendiendo mi infaltable incipiente nostalgia.
Quedaba la cena de despedisa que nos ofreció la familia, la heroica disponibilidad de Estela para mantener viva la conversación en italiano, con todos y cada uno que, solamente, quería hablar con ella!
El resto es sabido, valijas que no cierran, mochila a reventar y dos equecos disimulando el exceso de peso.
Todo había salido bien hasta caer en los garfios de la aduanera inglesa!  Soportmos estoicamente (yo no hablo una jota y mi amiga no logró convencer a  la lbionica que terminara de revolver nuestros calzones- lástima que estaba todo limio!! -  y que no nos afanara el chocolate!)
Hacía falta una anecdota para el final del cuento!Por suerte, el vuelo redimiò a British de los malos tratos. Escelente, buen cateting (hoy escaso jaja)  muy buen trato persona. Y asientos cómodos!


Espera en VIP en Malpemsa
 

Londres , después del saque!

Añadir leyenda: Sin quejas! El vuelo revindicò al mal trato: excelente

Y que más pedir a la llegada a Ezeiza. maridito, ahijado y sol!


La llegada, mejor imposible: maridito y, respectivamente ahijado, esperandono en  Buenos Aires con sol!

   Hasta la próxima, caro Diario, perdoname las faltas sin aviso, pero a veces, son promesas!
   Acassuso, 6 de diciembre 2014