miércoles, 1 de enero de 2014

Bienvenido 2014



    Primer desayuno 2014

                                            Muzi comparte desayuno!

Hola mi Diario abandonado!
       como le coresponde a cada comienzo, hay que darle el lugar que le corresponde y acá estoy cumpliendo con las reglas.

Hoy decidí comenzar el año con el antiguo ritual de cada Iº de enero.
Sola, aunque idealmente compartiéndolo, serena y en calma. 
Oré delante del pesebre, luego, mientras se hacía el café, cambié los almanaques, corté un pandulce, infaltable compañero del café con leche del primer día del Año.
Encendí la radio y Milenium me está todavía acompañando: ¡un día de música!, sin noticieros. Un día de leer y contestar mails de amigas, de regar el jardín, con silencio de voces.

Así que acá estamos empezando otro año. Somos siempre muy exigentes con los pedidos al año que, por ser nuevo, le endilgamos el deber de ser artífice de muchas felicidades, mucha paz, mucho amor, mucha salud y...mucho, mucho más de todo. Y, si en algo falla, cuando llegamos al fondo lo queremos matar y siempre nos deseamos que el que viene sea mejor. 
Nos olvidamos que un año es la suma de trescientos sesenta y cinco días y que cada día nos propondrá su rutina, que aceptarla debe ser parte del saber vivir sin quejarse;  o tal vez, un día,  nos acose con ese sueño que viene dando vuelta en la cabeza, despertando ganas de huir o simplemente de poner un paréntesis y el bueno de marras, nos cumplirá el sueño! O quizás, vendrá un día en que la vida cambiará para siempre, un día esperado o imprevisto, y el cambio estará en nuestras manos, para administrarlo, según corresponda, celebrándolo o aceptarndo el desafío que nos proponga. 
Y puede también llegar un día doloroso, que pondrá a prueba nuestra capacidad de seguir adelante. Y aunque lo hagamos  llorando a gritos, qué nos encuentre capaces de entregar el dolor como ofrenda a los días que vendrán, para seguir viviéndolos. 
Hoy estrené una remera, la compré en Italia, en el "mercato" y tiene brillante y luminosa, esta leyenda: 
Un giorno senza sorridere, è un giorno perso.
Recordemos de sonreir entonces, al menos una vez al día y cuando se da, dejemos salir esa carcajada, qué es lindo reír y desparramar alegría.  Eso será una pequeña parte de nuestro deber para con "los otros".

Así trascurrirá este año, como los que dejamos atrás, con sus risas y sus broncas, con sol o con lluvia, pero hagamos de manera que cuando lo despidamos, nos demos cuenta de que nos ha dado vida y no le debemos nada más que las gracias, porque la habremos vivido, para adelante y poniendo el hombro cuando fue necesario.
Ahora, sin desmentirme, voy a hacerte, mi ya querido 2014, mi pedido: qué (como dice mi nieto Pablo) nos toquen cartas buenas, que el juego valga siempre la pena y sea justo, con nosotros y con los otros.
Y, por si acaso, en algún momento se da vuelta la taba, rompernos para enderezarla y seguir adelante, con la gracia de Dios y con una sonrisa...aunque ésa tiemble un poquito.
Se lo digo yo, que tengo muchos años, que tuve que dar vuelta la taba muchas veces, que cuando no he podido, lo mismo he tratado de seguir el camino sin miedo a tropezar con la maldita taba, porque me sostiene la fe.
Me olvidé que te hablaba a vos, caro Diario, pero no te enojes: también es lindo ser "il portavoce" él que "lleva" la voz.
Para conformarte te prometo volver ¿mañana? no sé, pero sé que te debo el post de la vuelta de aquel viaje que apareció "anunciado" en  Agosto del año pasado!!
 


     


domingo, 25 de agosto de 2013

Tiempo de viaje, tiempo de volver





Valija, bolsos, ganas de volar. 
La emoción de un encuentro y ausencias tán presentes. Voces en los rincones. Colores y brizas de "casa mia" 




Un "nosotos" renovado cada año, en cada año de vida, hasta que haya años, hasta que el retornar sea posible.
Por hoy, por éste hoy, gracias Señor...gracias y perdón!
¿Cuántos quisieran y no pueden?
Dai, agradece y gozalo...es decir, que el agradecer sea un gozo
  (yo me entiendo) BUEN VIAJE y a descubrir lo que oculta este nuevo septiembre!

miércoles, 7 de agosto de 2013

Una flor para el consuelo


  Caro Diario, 
     hay días en los que aunque quieras abstraerte, el afuera y los otros - el otro - te duelen. No todo se resume en la expresión de horror y espanto que te nace al ver las imágenes de la tragedia.
    Las lágrimas, la sangre y la destrucción tienen caras. Tienen el rostro de la desesperación y el asombro, frente a  las pérdidas irreparables de vidas amadas y de todo lo que a la hora del desayuno estaba ahí, igual que ayer,  hasta que el estruendo del maléfico soplo, hizo volar la casa y la gente.
El café no tuvo tiempo de enfríarse antes de que madres, padres, chicos, jóvenes y abuelos, cayeran al abismo, quizás, todavía con la taza en la mano. 
   Todo lo que es humano, está colgado del hilo delgado de la fatalidad, es cierto, pero hay manos perversas, que lo cortan.
No me importa saber si por inconsciencia o por desidia. En ambos casos son culpables y nuestra sociedad está acumulando demasiadas de estas dudosas culpas y demasiado dolor!
   Caro Diario, ayudame...sólo encuentro palabras obvias y no son de consuelo, no, son de impotencia e indignación.
Entonces cerremos aquí. Dejemos que hable el susurro de una oración y busquemos una flor que la eleve hasta Dios.

                 
     
 

sábado, 3 de agosto de 2013

3 de agosto

Mala noche!
Pensando en la mamma y en Pucci.  Vienen juntos, pero no están. 
Y el vacío es un gran vacío.

Nunca les ha sucedido de desear ser el eje del mundo para, de un  manotazo, hacerlo girar a la inversa?
Girar,girar, girar. giraaaaaaaaaaaaaaaar hasta detenerlo en ese principio, cuando eras un minúsculo "attimo" de vida que no tenía consciencia de que lo era, digo, de que eras Vida, una vida que  te venía de otras, de las que eras parte, y que te la entregaban, con todas sus consecuencias:
la de nacer
la de crecer
la de crearte
la de crear 
y la más difícil, la de vivir.
Vivir los millones de vueltas que te han traído hasta hoy, este hoy, exacto, en que, de la gran suma que fue la vida, sólo sentís las pérdidad, que en esta noche duelen, desgarran y es tanta la añoranza, que volverías a dar el manotazo, para volver 
el mundo a los días  de los abrazos.

Gritar, llorar en el vacío, no sirve.

Ave María, madre y hermana.
 Antes dormir, orar  ayuda.
Mañana es domingo.
 

martes, 30 de julio de 2013

Río de Janeiro: ¿Dos multitudes?



Reflexiones

Hace unos días aparecieron en Face Book unas foto muy coloridas (y muy concurridas) tomadas en el carnaval de Río. No me hubieran  sorprendido mayormente si no fuera porque aparecieron en el medio de las que, en esa semana, plagaron mi “Inicio”. Fotos tomadas también en Río, que difundían la más que multitudinaria concentración callejera que recibió la gira brasileña de Papa Francisco.
Dos tomas, dos fiestas.
Una pagana, desborde de una alegría contenida durante un año, en el cual cada uno vive su vida, lo mejor que puede; en él que algunos sueñan, entre costuras de trajes y tangas, que el brillo de las lentejuelas, las danzas y la bebida, les aseguren la felicidad...al menos en esa semana. Esto va para locales y visitantes.

La otra, religiosa, desborde de una Fe para muchos olvidada hasta ese momento. Sin preparativos previos,  otra (¿?) multitud (de locales y visitantes) llenó la ciudad detrás de una sotana blanca  (sin brillos ni lentejuelas).  También hubo danzas y cantos. ¿Alcohol?...puede ser, la vigilia fue larga y lluviosa. Ahí, bajo la lluvia, una voz nueva no les “aseguraba” la felicidad, sino que les pedía compromiso  y lucha para lograr que esa felicidad  pueda extenderse a los lugares donde nunca llegó. Ahí  dónde desde la más mísera de las miserias, se la procura con lo que se tiene a mano, sea droga, alcohol y/o violencia.

Palabras claras que arriesgan  ser mal entendidas y tergiversadas, si no fueran pronunciadas con tanta seguridad. “Francesco” no se va por las ramas, ni hablando ni obrando. Pide que recemos por él y lo necesita mucho, porque la “limpieza”  molesta a los sucios y emprendiéndola desde los sótanos del Vaticano,  muchas ratas van a tratar de defenderse.
Entonces, así empezó y por supuesto, es legítimo esperar que siga hasta el fondo.

En cuanto a las preguntas sobre Benedicto, aunque admito que no sabemos “todo”,  se me da por suponer que  su retiro voluntario fue el primer paso hacia un gran cambio. Cambio que tal vez, su ortodoxia no le permitía  encarar, aún reconociendo la necesidad. De hecho la primera encíclica de Francesco, no sólo fue publicada conjuntamente, sino que conjuntamente redactada.

Concluyendo estas reflexiones, exhorto a los que se sienten molestos por la Panchomanía, a que se sosieguen, porque van a tener que soportar más de un exabrupto de este Papa “sudaca”.
Él lleva en sí (piénsenlo un momento) muchas de las prerrogativas de sus orígenes: vehemente como sus ancestros piamonteses, e histriónico como sus conciudadanos. porteños.

Ves, caro Diario, hoy salimos de nuevo al mundo (basta de mirarse el ombligo!!). aunque no del todo, ya que “me contesto” la pregunta del título: no hay dos multitudes, es una sola, la que nos comprende a todos, la que sin hacer una cuestión de Fe,  comparte la esperanza y  la búsqueda de la felicidad…¿qué más da? Son interdependientes, ¿Quién no “espera” ser felíz?
Todos, cada uno a su modo, pero, todos.
Y para cerrar con Francisco Iº, recordemos sus palabras: el hombre tiene el deber de ser felíz..



     

martes, 23 de julio de 2013

Cielo del domingo.



 ...la página!

Un frío bárbaro, caro Diario, nubes grises y viento.¿La inspiración? Más lejana que el sol. 

¿Y si probamos a poetar un rato? 

 Entre una novela recién horneada y  otra en el freezer, vamos a dar vuelta la página y ver que sale.



Escúchate

 A veces eres voz,

otras  silencio.



Vesta y Minerva

se han fundido en ti,

puedes cuidar el fuego

o esgrinir tu talento.





Vienen de lejos palabras

sin sonido.

Las voces, en el tiempo,
 se han perdido.


                       

lunes, 15 de julio de 2013

Bandejitas pintadas o barrilete?



 

 

De memorias y otras yerbas (digo, otras letras)

Cuando decidí que aquel largo archivo  de Word podía salir a la luz, mis memorias se trasformaron, sorpresivamente, en un libro. El primer libro. En ese momento no sabía que me desapertaría el
virus de la escritura.
Página tras página, un invisible hilo conductor  llevó la historia a volar como el piolín que levanta un barrilete. Un barrilete hecho de hojas y palabras, palabras que dibujaban mi vida con el trazo fuerte de la sinceridad. ¡Pesado el barrilete!
 La escritura es duelo y consuelo.
Con asombro, el cielo del alma vio ondear pasiones, amor, amores, dolor, dolores, risas y llantos. Algunas hojas se rasgaron sacudidas por el viento del recuerdo. El barrilete, sin embargo, siguió allá, en la altura conquistada. El primer libro había llegado a sus protagonistas y ellos, los destinatarios, recogieron la pregunta: ¿Te acordás? Por cierto, cada uno encontró su respuesta y…digamos, que estaba todo dicho. Aparentemente bien y, según se opinó hace poco ¡imposible de igualar!
De todos modos, mantuve el ovillo en la mano y tensé el piolín.

Hay tiempo para contarse y tiempo de contar lo que te cuentan.
Muchas voces me hablaban al oído y no pude ignorarlas. Les presté  rostros o versos, vidas o sueños. Comencé a imaginar tiempos y momentos en los que los protagonistas ya no serían los destinatarios del relato. Los destinatarios serían solamente lectores. Por cierto un  universo más amplio que me proponía un desafío diferente.
En ese cielo más vasto planeaba el barrilete. Nunca me precupé por competir con "el primero". Eso no era importante mientras tuviera "cosas" interesantes  que decir, si bien por ahí, mi larga memoria se entrometiera en la ficción.
Uno tras otro, subí los libros al piolín. Muchas palabras, mucho trabajo…¿cómo pretender que llegaran todas al cometa?  
 Las historias tienen peso propio, que a veces es demasiado para el hilo delgado que las sostiene,  hilo que al fín, es nada menos que la literatura. A ella hay que respetarla y escucharla mientras te hable.
Todos los que sufrimos el virus de escribir, colgamos nuestras obras del piolín,. A veces los vientos cambian y el barrilete tiende a bajar…¿habría entonces que bajar el cometa?
Imposible. La escritura se vuelve vital.
Te oigo, caro Diario, preguntar: ¿a que viene esta elucubración? Te lo voy a explicar, a tí que sabes más de lo que dices.
Hubo un comentario que me hizo repensar los trece años que pasaron desde aquel primer libro.

A pesar de lo que recomiendan los muchos consejeros (bienintencionados, por cierto) desde los mensajes floridos en Face Book o los FW musicalizados, quizás para algunos, no sea fácil comenzar algo  nuevo (¿o postergado?)  en la edad en que sería más cómodo colgar los botines.
No importa. Hay que recoger el desafío y “ocuparse de algo” , te dicen.
¿Qué tal pintar bandejitas en la sociedad de fomento? Bueh, lamento! Yo nunca pude dibujar una O sin la ayuda de un vaso.
¿Debo suponer que la pasión por seguir escribiendo fue para mí el equivalente  a la bandejita pintada?
Con perdón y aprecio por las pintoras de bandejitas, si alguien lo cree así, lo siento, más vale que lo reconsidere. Yo no escribi (y no escribo) para “ocuparme de algo”, porque siempre tuve muchas ocupaciones a las cuales,. además, agregué la escritura.
Quizás por eso no me quepan  las generales de esa ley; porque seguí trabajando, durante nueve años más, después de aquel…¿Te acordás?
Trabajando como se entiende que deba ser, en mi oficina, frente a un escritorio, mientras la computadora cargaba con el virus de mi escritura, contemporaneamente .
Entonces, digamos, que en todo ese tiempo he cumplido con un doble mandato, hasta que un escritorio vacío – que no era exactamente el mío – me hizo insoportable el trabajo. ¿Viste? Después de todo, resultó ser lo menos necesario al momento de buscar la paz. Por suerte quedaba la escritura.
Sí, cada palabra escrita valió la pena, y aunque (tal vez) nunca haya  llegado a la "altura" de ¿Te acordás?, sin duda, nuevamente, fue duelo y consuelo.
 Stop, caro Diario. Espero hayas entendido el por qué de la elucubración.
A veces hay que marcar el paso, reescuchar lo escuchado, analizarlo y sacar la propria conclusión.
Ver escrito el análisis ayuda a reponer en su lugar esa auto estima lastimada por una excesiva reacción emocional frente a un juicio de valores. Juicio al cual dimos demasiada importancia, debido a quien lo emitía, a pesar de que, como vimos, lamentablemente derivó del desconocimiento total de nuestras motivaciones.
Juicio, por suerte, absolutamente personal (ojo! con todo derecho!) aunque la generalización (de ahí el plural de "valores") termina por hacerlo inutilmente descalificatorio y por ende, menos constructivo. 

Vamos! El viento dobla el aliso y éste se vuelve a enderezar.  Por otro lado...al barrilete todavía, no se le acabó el piolín.