domingo, 30 de enero de 2011

César era así



"A su manera"

Ya ves,/si siendo así,/lograste que/todos vinieran,
será/ porque vivís/sin un doblez,/sin estratégias.
Qué más felicidad/podés pedir/que esta fiesta,
Que fue soñada así,/a tu manera

Cabrón,/controlador,/en discutir/no hay quien te venza.
Después,/habrís tu hogar/y compartís/tu pan, tu mesa
Hacés/ lo que querés,/ vos sos capaz de toda meta,
Y más,/si apenas vas por los setenta.
Hay algo que/ no hiciste vos/ esta
versión/ de tu canción. Si te gustó/

te emocionó,/ fue el corazón/ el que
cantó : felíz edad, felíz edad/querido César.
Mayo, 3 de 2005
¿te acordás, hermano? Y bien, quise despedirte con esta canción, sólo me permití alterar el final: te deseè felíz viaje, querido. Quise que lo emprendieras así, mientras te acompañaban casi todos los que te la habían cantado en aquella fiesta. Vinieron, Cecé, esta vez también, y trocaron el llanto por el recuerdo de tu risa.
Te amo. Tu única "gran" hermana

El tiempo no es una medida válida


Sí, dividir el tiempo en minutos, horas, días, años es una falacia.
El tiempo, nuestro tiempo, es tan sólo nuestra vida. Un espacio personal en la eternidad, muy corto con respecto a lo mucho que representa el universo y nuestro paso por él.
Entonces no repetiré la frase hecha de cuánto hace que no escribo en las páginas de este Caro Diario.
Podré decir, vuelvo a él, desde el último acontecimiento que quedó registrado.
Acontecimiento, es decir lo que sucede, lo que nos pasa y por dónde pasamos mientras tanto. Mientras transcurrimos ese breve espacio que es nuestra vida.
Me encantaría ser cronólogica, como en las composiciones de 4º grado, como pasaste las vacaciones.
Todo lo que esperaba, lo bello, pasó mucho más de prisa de lo que me ocupó el prepararlo.
Nació "Gotas Azules", los primeros pasos entre burbujas, chispeantes, luego dejó de ser mío. Los ecos que despertó me alegraron como todo elogio a un recién nacido.
LLegaron Fernanda y Camilla y cada cosa estuvo perfecta. Encontraron lo que vinieron a buscar: mi gran familia, nuestro clan en el cual las incluímos. Adoraron Buenos Aires. Todo fue muy apretado e intenso; el paso por nuestro mundo tan distinto en lo geográfico, en lo cultural y también en lo familiar. Un deslumbramiento trás otro. La Navidad, lejos de la nieve, con luces en un patio florido y el Año nuevo, con el rugido de la Garganta del Diablo, como fondo mágico.
El viaje a Iguazú, una zambullida en algo tan grandioso como inimaginado. Ver el asombro en la cara de las dos y, particularmente, la expresión de no es posible que yo esté aquí , de Fernanda, en sus 8ava decáda,
hicieron que ese paréntesis me diera la fuerza que iba a precisar, luego, cuando tuve que enfrentar otra de "las cosas que pasan" mientras tratamos de vivir y ahí no más, se acaba una vida, se acaban las risas.
Cosas que nos tratan mal, como seguir durante un mes la agonía de mi hermano, un calvario che remontamos juntos, sus hijas, su mujer. yo y los muchos que lo amamos, para descenderlo poco a poco, él desangrandose y nosotros exangües, hasta llegar a despedirlo, ayer.
Ahí quise encontrar algo para decirle, que nos uniera en el adiós y algo que, al final, nos trajera el eco de su risa.
De ese modo quise decirte, hermano, hasta luego, ya nos vamos a encontrar. Sé que es así, que emprendiste tu viaje ya sin dolor, con tu risa, César, hacia la Luz, a tu manera.
Quizás el creerlo me ayude a encontrar la paz.

Hermanos
...Hoy nos rodean corolas
hay perfumes en nuestro atardecer.

Nos miramos, y al mirarnos decimos:
la vida, no fue en vano.
de "Gotas azules"






sábado, 27 de noviembre de 2010

novedades

Desde que incluí el último post han pasado muchos días. Será que se me está haciendo difícil mantener dos frentes abiertos al mismo tiempo o que no quería poner a prueba mi capacidad de mantener un secreto. No es que sea bocona, pero acá, entre vos y yo, la cosa se complicaba. Después de todo un diario, por caro que sea, es "una bocca della veritá", sí, como la que está en Roma y dónde todos queremos poner la mano.

Hoy que Internet ya transportó las invitaciones puedo contar que concluí el librito de poemas. El segundo, que es una recopilación de versos de... ayer, hoy y, si dejan algo en quiénes los leerán, también de mañana.

Gotas Azules o Gocciole azzurre, es el título. Claro que es bilingüe; no puedo imaginar una poesía que no me responda en italiano. Pero el por qué del título se rehace a mi amor por el jacarandá, a lo que significa noviembre como mes azul de transición, el mes que llega anunciando el verano y él que se inclina hacia la majestad de Diciembre.

El "azul" es el color de la fe, del cielo transparente, de todos los cielos que atravesamos en la vida y de aquel que al final, queremos alcanzar.

Hay mucho azul en mi libro y el final lo explica.

Si analizara este libro desde afuera, como si fuera de otro, diría que el amor y el dolor se funden, con-funden, en un largo amoroso adiós.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Dulces y flores

Caro Diario,
no es frequente que se me de por contar cosas caseras, pero hoy fue un día así.
Amanecimos con perfume de frutillas. El color y el sabor iban conquistando la cocina mientras la mermelada se cocinaba a fuego lento. No importa si en un descuido rebalsó el jugo entre las hornallas, por suerte el derrame no alteró la calidad del producto final!
Quizás un poco más dulce de lo que hubiera sido sin el percance, salieron seis frascos de delicioso y orgulloso dulce casero! Gran logro del duo que llegamos a ser Vale y yo cuando nos proponemos algo...claro un punto más para ella que limpió las hornallas.
Luego le llegó el turno a la flores. De vuelta de las compras, divertidas como lo es comprar sábanas y toallas, encontramos sin buscarlo, un vivero espectacular. Cerca de Unicenter, en Asunción y Corrientes, una esquina que desparrama colores impensables y verdes en todas las gamas. (Anoten el dato...mi nieta hace escuela!)
En la vereda un enorme papiro, liviano y fluctuante, creció confundiendo Martínez con la orilla del Nilo.
Entramos en ese paraíso y a la media hora salíamos con petunias, flores de azúcar, copetes, zinias y para el rincón de la huerta, (macetas, nada más que macetas....) albaca perfumada, salvia y cilantro. Ya tenemos menta, oregano, tomillo y ciboulette!
Mmmmmmmmmmmmm!!!!
Así el jardín se prepara al color del verano. Para eso cerramos la tarde regando y destruyendo nidos de caracoles que se adueñaron de un jazmín trepador.
Esos bichos caros a las fábulas, nada tienen de lo simpático que se les adjudica en las mismas. Son unos voraces destructores de belleza y así sin piedad, los hemos tratado.
No sé si la ecología tiene algo que ver con dejarlos comer geranios y jazmines.
Babosil es el arma, unos granitos que, dicen, surten el efecto de atracción sexual!
Y bueh, si sucumben por... amor, no hay mejor manera de partir, jaja.
Veremos quién gana la batalla.

Un buen sábado, entonces que concluyó tan casero como había comenzado, preparando un escabeche de vizcacha! Sí, al perfume de frutillas, le siguió el aroma del vinagre y la pimienta negra.
Dejé de hacer muchas cosas que tenía planeadas, como empezar a guardar libros y cuadros en mi escitorio, a la espera del pintor y redactar un contrato que se tiene que firmar la semana próxima. Pero sabés qué? No me siento culpable; realizo que he cambiado para bien. En otros tiempos, por lo menos, ahora estaría obsesivamente escribiendo el contrato en cambio, ves, te conté de flores, frutas y caracoles.
Qué bueno, estoy cansada pero creo que me iré a dormir un poco más sabia!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Paul - la voz del ayer

¿Cuánto significado puede contener la palabra "ayer"?
En este blog es un componente vital.
Dicha en los dos idiomas que hablo a diario, diferencia dos etapas de mi vida.
"Ieri" incluye momentos especialmente ligados a la infancia, a la primera atormentada juventud y al lenguaje del amor. Quizá, tal vez, sea el sonido de mi última palabra. Siempre se retrocede, creo, como en un círculo el principio y el fin, se reunen para cerrarlo.
"Ayer" es un todo, mucho más largo que aquel "ieri", en el "ayer" cabe una vida vivida entera, es decir todo lo trascendental que nos es dado vivir. Tan trascendental como el amor, la vida que nace de él y la muerte capaz de llevarse lo amado y hasta lo engendrado.
Pero hay mucho en el medio, tanto, todo ese tanto que esta noche con la voz de Paul, se me cayó encima.
Yesterday no es sólo "ayer", es la adolescencia de mis hijos. Es, de la mano de ellos, mi primera aproximación a una nueva expresión de la música. Yo era bastante joven como para disfrutarla, sin llegar al entusiasmo, ya que mis preferencias se quedaban en lo más melódico o si queremos, en lo más romántico. No sé, Michelle, All you need is love o la sublime canción de John Lennon, Imagine.
Pero esta noche, sin poder (ni querer) frenar el llanto, volví a sentir en mis manos una peluca de lana negra, remedando la melena de los Beatles, con que se disfrazaron mi nena y su amiguita, Adriana.
Yesterday, cantaba el viejo muchacho, mientras yo imaginaba, sentada en su sillón, los ojos brillosos y la barbilla temblante de Pucci, al corear la canción.
Él sabía todas las letras, me las traducía, así que lloré Let it be, canturreé Obladí obladá y terminé sollozando con el Hey Jude del final.
Sí, este Yesterday, desplegó en mi mente un largo racconto, donde risas y lágrimas se mezclaron en la remembranza. Pero no me siento triste ni sola. ¡No! He visto en la pantalla, tanta gente con la misma carga que yo sentí, más jóvenes, de la edad de mis hijos que estuvieron ahí como debía ser, y ví caritas de nena, sonrientes, iluminadas por una luz que les han encendido sus padres y sentí una gran alegría.
Si todavía la emoción se puede transmitir a una tercera generación, tenemos mucho por delante.
Y si podemos emocionarnos con los compases de la juventud, nada está perdido porque...all you need is love,
chicos!!!
Es la única verdad.

sábado, 23 de octubre de 2010

Viajeros


Preparar mis viajes ha sido siempre una tarea placentera no exenta de una cierta exitación.
En estos días, sin embargo, me acompaña la misma exitación al preparar el viaje de alguien que viene.
Estoy contenta y atareada al planear la bienvenida para Fernanda y Camilla. Una cuñada y una sobrinita que recién ha alcanzado la mayoría de edad. Una nonna y su nieta.
Con Fernanda me une una cercana y amable compañía que lleva años. Muchos días compartidos, emociones, confidencias y de su parte, una especial hospitalidad, en su casa italiana.
A Camilla casi no la conozco, aunque la vi por primera vez cuando cumplía pocos días de vida. La he vuelto a ver, en los viajes que me llevaban a Italia, pero no siempre y en cada caso, en breves visitas.

Con estas premisas, me estoy disponiendo a programarles una estadía inolvidable.
No es poca pretensión, por sobre todo, con la preocupación de lograr sorprenderlas teniendo en cuenta la...diferencia generacional.
Así que caro Diario, a trabajar para inventar programas, para preparar una Navidad nueva y acogedoramente tropical, para estas visitas que solamente conocen "Natale" con frío y nieve.
Un fin e inicio de Año en un entorno absolutamente diverso, frente al alucinante espectáculo de la Garganta del Diablo.
Saboreo de antemano la maravilla que espero ver en sus ojos.

Siento la necesidad de brindar lo mejor, lo más lindo y lo más sorprendente. ¿Una cuestión de orgullo? Mah...
Al mismo tiempo presiento tardes calmas en la galería, frente a mi jardín, en charlas tranquilas, mostrando fotos con las que recorreremos mi vida entera.
Quizás, en estas pausas, Camilla podrá encontrarse con los jovenes de la familia, para disfrutar diferentes preferencias y por sobre todo, para encontrar ese lazo de familia que faltó por culpa de la distancia geográfica
y de algunas cosas más.
Recuperar lo que une, sentir la importancia de pertenecer a una misma raíz, darse cuenta de que tenemos más en común de lo que suponemos. Deseo que todo esto sea el mayor logro de este viaje hacia el sur que emprenderá esta chica italiana, a la que estoy esperando con esa ilusión.
Entonces, como debe ser, a preparar el jardín y la casa para la bienvenida. El brindis, o los, ya que serán unos cuantos, coronarán la estadía.
Estoy muy contenta y acá presento a mis invitadas, respectivamente la primera y la tercera en la foto.

sábado, 16 de octubre de 2010

Día de la madre



Hoy quiero recordar
el día en que me estrené de madre.
Hoy no está aquí mi partner,
decidió emprender la partida
tomando la delantera.
Aunque ha dejado una estela,
que es luz que me ilumina,
es faro que guía mi vela,
que dirige mi camino
y en la paz me consuela.


No me preguntes, caro díario, de dónde saqué la payada para saludar a mi Puccio, el hijo que hoy no estará aún estando más que nunca. Quizás necesitaba escribir algo que pudiera leer con una sonrisa, como la que buscaré para verla reflejada, cómplice, en el destinatario de esta copla que renguea por dónde la mires.

No importa, mañana será día de hijos, de todos mis hijos, que hoy son cuatro, porque no me cabe lo de "suegra" con tamaños nuera y yerno. Familia grande o mejor digamos, gran familia!
Día de puros y fuertes abrazos, de dulzura de nietos, de ternura y para vos, mi hijo grande, gran hijo, un día de entrañable y dulce nostalgia. Así, sin desgarro, con una cierta sonrisa...

Une certaine sourire, es una novela de Françoise Sagan, que leí hace muchos años, de la cual tal vez sólo ahora, entiendo el sentido.